MITOS Y REALIDADES DE LA LACTANCIA MATERNA



Mitos y realidades sobre la lactancia materna relacionados a la madre.

  • Mito: las mujeres con glándulas mamarias pequeñas no pueden amamantar.
  • Realidad: el tamaño de las glándulas mamarias no influye en la lactancia materna.
  • Mito: si la madre está asustada o enojada, no puede ni debe amamantar.
  • Realidad: el miedo y el estrés pueden retrasar el flujo de leche de manera temporal, pero la madre sí puede amamantar.

  • Mito: es normal que duela el pezón o la glándula mamaria al amamantar.
  • Realidad: la lactancia materna debe de ser un proceso indoloro, si a la madre le duele al amamantar, debe de consultar a un profesional de la salud para que evalúe la técnica de lactancia materna.
  • Mito: si la madre fuma lejos del niño, el contenido del tabaco no le hará daño.
  • Realidad: el contenido del tabaco se transmite al niño a través de la leche materna y daña su salud. La madre no debe fumar y nadie debe fumar cerca del niño.
  • Mito: si la madre está enferma o se encuentra tomando medicamentos no puede amamantar.
  • Realidad: la madre deberá de consultar a un profesional de la salud que evalúe su caso en particular. La mayoría de los medicamentos, como analgésicos o antimicrobianos, no se encuentran contraindicados durante la lactancia.
  • Mito: la madre debe apegarse a una dieta estricta y restringida durante la lactancia materna.
  • Realidad: la madre puede comer cualquier tipo de alimentos durante la lactancia materna, mientras su dieta sea balanceada.
  • Mito: algunas mujeres producen leche que no es buena para el niño o producen muy poca.
  •  Realidad: todas las mujeres producen leche de buena calidad y en adecuada cantidad.


Mitos y realidades sobre la lactancia materna relacionados a la leche

  • Mito: se debe desechar el calostro porque es antihigiénico y sucio.
  • Realidad: el calostro contiene nutrientes y anticuerpos que fortalecen el sistema inmunológico del niño, por lo que no se debe desechar.
  • Mito: las fórmulas infantiles son equivalentes a la leche materna.
  • Realidad: ningún alimento es equivalente a la leche materna ni ofrece los mismos beneficios.
  • Mito: el calostro es de color amarillo porque ha permanecido mucho tiempo dentro de la glándula mamaria y se ha echado a perder.
  • Realidad: el color amarillo se debe a que es rico en betacarotenos, no a que se haya echado a perder.
  • Mito: el niño no debe de succionar del pezón hasta que la leche sea de color blanquecino.
  • Realidad: sin importar el color de la leche, el niño debe de comenzar a succionar dentro de los primeros treinta minutos de vida.
  • Mito: la leche materna no tiene suficientes vitaminas ni minerales para cumplir con los requerimientos nutricios del niño.
  • Realidad: la leche materna cuenta con la cantidad suficiente de nutrientes para asegurar el desarrollo integral y crecimiento óptimo del niño.
  • Mito: hay que dejar pasar bastante tiempo entre tomas para que se produzca la leche materna.
  • Realidad: la leche materna se produce conforme se va consumiendo, no depende del tiempo.


Mitos y realidades sobre la lactancia materna relacionados a las necesidades del niño.

  • Mito: utilizar el biberón es inocuo para el niño.
  • Realidad: el uso prolongado del biberón perjudica la dentición y el habla del niño.
  • Mito: el niño puede ser alérgico a la leche materna.
  • Realidad: no existe alergia a la leche materna. El niño puede ser alérgico a la proteína de la leche de vaca que consume la madre y ésta debe retirarse de su dieta.
  • Mito: si el niño presenta vómito o diarrea, se debe suspender la lactancia materna.
  • Realidad: en caso de que el niño presente vómito o diarrea, se debe incrementar la frecuencia de tomas de leche materna para que no se deshidrate.
  • Mito: si el niño se queda con hambre, se debe de complementar la alimentación con fórmulas infantiles.
  • Realidad: se debe de proporcionar otra toma de leche materna si el niño se queda con hambre.
  • Mito: se debe dejar de amamantar al niño cuando aprenda a caminar.
  • Realidad: lo ideal es dejar de amamantar al niño hasta los 2 años, independientemente de que haya empezado o no a caminar.

Frecuentemente se divulgan mitos sobre la lactancia materna, que han surgido del desconocimiento en la población general, los cuales dificultan que se inicie o mantenga su administración. Es mi deber como profesional de la salud, proporcionar y divulgar argumentos sólidos que disipen cualquier tipo de dudas en la madre y le confieran seguridad.


Comentarios